En la primer parte de este articulo se describió como, desde las ficciones, se presentaban distopias en base al control social por medio de las instituciones, ejemplo de ellos fueron 1984 y Farenheit 451.
Allí las instituciones se presentaban como reguladores de los derechos civiles, imponiendo un modo único de la sociedad.
Pero no todos los filmes ponen en lugar clave para el control el perfeccionamiento de las instituciones como gran regulador. Existen filmes donde la tecnología aparece como el principal eje para mantener el orden social.
Las tecnologías, en algunos casos están puestas al servicio de los entes reguladores para suprimir las voluntades sociales, como ocurre en 1984, Fahrenheit 451, o la clásica Metrópolis.
Pero hay historias donde estas cobran vida propia, y se convierten en déspotas con conciencia propia y sentido de la ley y la moral.
Matrix (Larry y Andy Wachowski - 1999) es un ejemplo claro de ello, la tecnología se convierte en un “ser” independiente, un software que ha apresado a los humanos en una suerte de realidad virtual en el cual realizan sus vidas dentro de una sociedad pasada creada por consenso entre todos los habitantes, mientras sucuerpo humano se encuentran en un estado de sueño conectados en linea a un servidor.
Similar es el futuro propuesto por la saga Terminator (James Cameron – 1984), donde un Software llamadoSkynet ha tomado control de todos los medios de la tierra y propone la aniquilación del hombre.
Inclusive Stanley Kubrick en 2001: A Space Odyssey (1969) muestra a la inteligencia artificial como un dictador por medio de HAL 9000, quien responde a su propio analizáis de los hechos y toma decisiones por cuanta propia por sobre las directivas humanas. 2001, propone un panóptico por el cual el ojo de HAL todo lo ve, y regula las acciones de los tripulantes de la nave. HAL responde a una orden superior por lo cual debe evitar poner en riesgo su misión a costo de cualquier cosa.
Pero el film realmente novedoso en este tipo es THX - 1138 (George Lucas - 1969). Aquí las instituciones han sido conquistadas por los medios tecnológicos. El estado se convierte a sí mismo en una religión, personificada por Om, un cubículo electrónico que posee dentro una pintura de Jesús, que actúa de confesor y sirve de utilidad para controlar mejor a la población. Las fuerzas de represión, también son maquinas en servicio del orden social, que responden a un código mayor. Esto, sumado a un riguroso método de supresión de los sentimientos a partir de medicamentos, se lee así un gran manejo de las corporaciones farmacológicas dentro de la sociedad.
Por otro lado en esta película la economía es otro de los aspectos de control, los humanos están “condenados” a una vida de producción y consumo sin fin, algo que se une con el punto anterior, las corporaciones mandan, los hombre aquí son piezas motoras al mejor estilo “Tiempos modernos” de Chaplin, y la única existencia se sustrae a la física y sensitiva.
En fin, las tecnologías pueden ser puestas al servicio de las instituciones, caso que generalmente propone la literatura, Pero también puede ser ella misma quien ocupe ese lugar institucional y se encargue de regir el destino de los humanos, este segundo aspecto en la historias de ficción que aparecen en los filmes es propia y novedad del cine, pero no exclusiva, ya que los cómics y demás han tomado también esto para construir sus relatos.
Leandro Ruiz Dia para la Cuarta Pared.